Antes de las 17:30 (hora programada para el comienzo de dicho acto) ya se comenzaron a oír cánticos en la calle Eduardo Ibarra. Poco a poco mucha gente se fue agrupando de espaldas al estadio, ya que, había quién prefería contemplar a los indignados en vez de unirse a ellos. Una barrera de prensa separaba a los protestantes de los observadores. Se repartieron silbatos para la posterior agapitada y de no haber sido por ello, la protesta que una hora después se llevaría a cabo en el interior del campo, habría sido enormemente menor, pues los aficionados no traían consigo estos instrumentos. A decir verdad, todo salió bastante bien y se vieron muchas pancartas anti-agapitistas, sin embargo a partir de las 17:50, fueron muchos los que comenzaron a abandonar la zona en cuestión para acudir a las gradas y no perderse ni el primer minuto del partido.
La mayor conclusión que puedo sacar del encuentro, es que a mi por lo menos, me dio alguna esperanza, pues por primera vez en mucho tiempo, los jugadores dieron todo, le echaron un par de cojones (debió ser por la ausencia del síndrome Juárez) y aun así no lograron más que un empate, que en mi opinión se pudo evitar. Me gustaría añadir que el árbitro dio un nuevo ''concierto'' de pito ya que se comió varios penaltis y la teoría de ''dejar jugar'' que suele tener este colegiado fue vergonzosa, pues hubo algún jugador del Getafe que no debió terminar el partido. Lanzaro tuvo su merecido gol, pues es uno de los jugadores que más trabaja, en cambio Paredes no merece ese brazalete de capitán, ya se lo deberían ir dando a Lafita o Roberto, el cual hizo varias paradas imposibles y sigue demostrando día a día su importancia en este club.
Por supuesto, no voy a olvidar la agapitada, la cual fue impresionante y personalmente, apoyo la idea de repetirla en el resto de partidos. Vosotros podéis expresar vuestra opinión sobre este tema en la encuesta de la derecha.
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